Investigaciones sobre el Río de la Plata
(en curso desde 2025)
Este proyecto, actualmente en proceso de investigación y desarrollo, explora el Río de la Plata como un territorio de memoria e incertidumbre. A partir de relatos personales y acontecimientos históricos vinculados al río, la propuesta busca reconstruir la atmósfera de las primeras horas del día, cuando la niebla desdibuja el horizonte y el paisaje permanece suspendido. La investigación indaga en ese estado de latencia como una metáfora de aquello que permanece sin resolver, entendiendo el río no solo como un espacio físico, sino también como un lugar donde confluyen historias, pérdidas y la persistente posibilidad de encontrar respuestas a sus incógnitas.
Sobre el proyecto
La historia de Pablo me abrió un campo de interpretación del Río de la Plata. Más allá de ser una ruta de comercio o la puerta de salida de cuencas que brotan desde el centro del continente, el río también es un sitio de muertes e incógnitas.
El río me recuerda al hermano de mi tío Gastón, que murió allí tratando de salvar a sus amigos, muchos años antes de que yo naciera. Me recuerda a los vuelos de la muerte, al Royston Grange, al monumento a los Caídos en el Mar, al Caserío de Filipinas, a Pablo Valls.
La instalación intenta recrear las mañanas de invierno, antes de que salga el sol, cuando la neblina desdibuja el horizonte y la ciudad todavía no ha comenzado su bullicio. Es la perpetuación de un momento pasajero, donde las incógnitas de la noche y la verdad del día están a medio revelar.
Hay algo de ese paisaje elusivo que se me hace esperanzador. Es un monumento donde todo está latente y lo irresuelto aún puede ser posible. Carga con la ilusión que antecede a una respuesta definitiva, como si lo buscado estuviera ahí, esperando a cruzar la frontera del banco de niebla.